ICE emite órdenes de detención contra dominicanos acusados de apuñalar a detective en NYC
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha emitido órdenes de detención migratoria contra D’Angelo Caraballo, de 25 años, y Sneider Mejía, de 24, quienes están acusados de apuñalar al detective José Mercedes en El Bronx. El ataque, que ocurrió a principios de octubre, dejó al agente con múltiples heridas, pero logró sobrevivir.
Detención y cargos
Caraballo y Mejía se encuentran actualmente recluidos en Rikers Island, donde se han declarado no culpables de los cargos de intento de asesinato, agresión y robo. Ambos deberán comparecer ante un juez el 3 de diciembre.
Preocupaciones de la comunidad
La comunidad dominicana en el Alto Manhattan ha expresado su preocupación por la posibilidad de que, al pasar a la custodia del ICE, los acusados sean deportados a países africanos como el Congo, Uganda o Sudán, entre otros. Esta inquietud surge en el contexto de una política del ICE que ha llevado a la deportación de inmigrantes a naciones con las que no tienen vínculos previos. Desde enero de 2025 hasta agosto de 2026, más de 536 personas han sido enviadas a países africanos.
Críticas a la política de deportación
Michael Garcia Bochenek, director interino para EE. UU. de Human Rights Watch, ha criticado esta política, argumentando que deportar a personas a lugares donde nunca han estado es parte de una estrategia para causar sufrimiento y disuadir la migración. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional defiende estas acciones como necesarias para cumplir órdenes de expulsión y aliviar la congestión en los centros de detención.
Historial delictivo de los acusados
Caraballo tiene un historial delictivo en Nueva York que incluye múltiples arrestos por imprudencia temeraria y posesión ilegal de armas, mientras que Mejía también cuenta con antecedentes por posesión de bienes robados y otros delitos. En 2022, Mejía fue interceptado por la Patrulla Fronteriza en Arizona al intentar ingresar al país sin autorización, y en 2025 un juez de inmigración ordenó su deportación a la República Dominicana.







