Yanett Rodríguez recibe el Doctor Honoris Causa
En un emotivo evento celebrado en la Ciudad de México el 23 de octubre de 2026, Yanett Yoselin Rodríguez Paulino, subdirectora de Gestión Institucional del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI), fue galardonada con el título de Doctor Honoris Causa. Este reconocimiento resalta su trayectoria y contribuciones a la sociedad, especialmente en el ámbito de la atención a la primera infancia.
Reconocimiento en un evento internacional
La distinción fue otorgada en un encuentro que reunió a una delegación magisterial de 30 países, donde la República Dominicana estuvo representada por la diputada Patricia Núñez y otros 15 representantes de alto nivel en educación. Durante su discurso, Rodríguez enfatizó que este reconocimiento va más allá de un logro personal, sirviendo como un recordatorio de la importancia de las políticas públicas que impactan la vida de los niños y sus familias.
Rodríguez subrayó que la primera infancia debe ser una prioridad en las políticas públicas, ya que los primeros años son cruciales para el desarrollo humano. Agradeció al Dr. Marcelino Muñoz Sánchez y a la Dra. Indhira Eliot, así como a diversas instituciones que apoyan su labor.
Inversión en la primera infancia
Además, destacó que la inversión en la primera infancia no se limita a aspectos financieros, sino que implica un compromiso con la dignidad y la igualdad de oportunidades para todos los niños. «Una nación que invierte en el desarrollo integral de su primera infancia apuesta por su futuro», afirmó, subrayando que esta inversión debe ser una prioridad constante del Estado.
Rodríguez también hizo hincapié en que la atención integral en los primeros años de vida es una inversión estratégica que fortalece el capital humano y contribuye al desarrollo económico. Reiteró su compromiso de promover políticas públicas efectivas y evaluadas, que aseguren una atención inclusiva para la primera infancia.
Un recordatorio de vocación de servicio
La distinción recibida en México no solo representa un motivo de gratitud, sino también un recordatorio de su vocación de servicio, orientada a garantizar que más niños y niñas tengan la oportunidad de crecer y desarrollar su potencial.







