Preocupación por el futuro de la carrera judicial tras el retiro de cuatro jueces de la Suprema Corte
En Santo Domingo, la decisión de cuatro magistrados de la Suprema Corte de Justicia de no participar en el proceso de evaluación constitucional ha generado inquietudes sobre la capacidad del sistema judicial para retener experiencia y liderazgo en sus niveles más altos. La representante de Participación Ciudadana, Leidy Blanco, ha instado a las instituciones a reflexionar sobre las condiciones que rodean este proceso.
Evaluación judicial y pérdida de capital humano
Leidy Blanco, representante de Participación Ciudadana en la Red de Observadores por la Institucionalidad (ROI) de Altas Cortes, ha señalado que la evaluación de los jueces de la Suprema Corte es un mecanismo constitucional esencial para fortalecer la legitimidad del sistema de justicia, siempre que se realice de manera transparente y objetiva. La salida de tres de los cuatro magistrados que han decidido no continuar en el proceso es considerada una pérdida significativa de capital humano, especialmente en un momento en que el país necesita fortalecer su judicatura.
Preocupaciones sobre el liderazgo femenino
Blanco ha expresado su preocupación por la decisión de magistrados que ocupan posiciones clave en el Poder Judicial, cuestionando si el sistema está proporcionando las condiciones necesarias para fomentar la confianza en el mecanismo de evaluación y la permanencia del talento judicial. Además, ha destacado el retiro de las magistradas Nancy Salcedo Fernández y María Garabito Ramírez, subrayando que su salida representa una pérdida para el liderazgo femenino en la Suprema Corte, especialmente en el caso de Salcedo, quien tenía el potencial de convertirse en la primera jueza de carrera en presidir el tribunal.
Transparencia y rendición de cuentas
La ROI ha recordado que la Constitución dominicana establece la obligación del Estado de promover una participación equilibrada de hombres y mujeres en los espacios de toma de decisiones, un principio que debe guiar las decisiones del Consejo Nacional de la Magistratura. La organización también ha manifestado su preocupación por la falta de transparencia en el proceso de evaluación, señalando que las actas publicadas recientemente no cumplen con los estándares necesarios para garantizar la rendición de cuentas.
Independencia judicial y futuro incierto
Blanco ha enfatizado que la evaluación judicial debe llevarse a cabo con respeto a la independencia judicial y la dignidad de quienes ejercen funciones jurisdiccionales. La ROI ha advertido sobre prácticas en procesos anteriores que podrían desincentivar la participación de jueces en futuras evaluaciones, lo que añade un nivel de incertidumbre a la carrera judicial.







