Lula agradece a sus aliados regionales y el partido de Bolsonaro reconoce la derrota
En un contexto de contrastes tras las elecciones presidenciales en Brasil, el presidente reelecto Luiz Inácio Lula da Silva recibió el apoyo de líderes internacionales, mientras que el partido del candidato derrotado, Flávio Bolsonaro, admitió su derrota. Lula, quien cumplirá 81 años este martes, se reunió con su gabinete para abordar la situación política.
Agradecimientos y reacciones
Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores (PT), utilizó sus redes sociales para expresar su agradecimiento a los mandatarios que lo felicitaron, incluyendo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al presidente de Uruguay, Yamandú Orsi. El mandatario destacó que su reelección representa una victoria para las democracias de América Latina. También recibió saludos de líderes conservadores, como el presidente chileno José Antonio Kast y el boliviano Rodrigo Paz.
Silencio y reacciones en la oposición
En contraste, el silencio del presidente argentino Javier Milei, quien había apoyado a Bolsonaro, fue notable. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó las elecciones como “fraudulentas”, aunque no se posicionó a favor de ningún candidato.
El Partido Liberal, que postuló a Flávio Bolsonaro, reconoció oficialmente la victoria de Lula, aunque mencionó que hubo “medidas fuertemente electoralistas” por parte del oficialismo. Flávio Bolsonaro, por su parte, enfrenta problemas legales, ya que el Supremo Tribunal Federal le ordenó entregar su pasaporte en una investigación por blanqueo de capitales.
Impacto en los mercados
Aunque no reconoció explícitamente su derrota, Bolsonaro anunció su intención de organizar la oposición en el Congreso. Además, planea impugnar la candidatura de Lula por supuestos abusos de poder económico.
La reelección de Lula provocó una fuerte reacción en los mercados, con la bolsa de São Paulo cayendo casi un 14%, lo que llevó a la suspensión temporal de operaciones. Los grandes bancos y el comercio minorista experimentaron pérdidas significativas, reflejando la preocupación por un aumento del gasto público en el nuevo mandato de Lula, que comenzará el 5 de enero de 2027.







