La CEPAL advierte que el aumento del petróleo afectará a Centroamérica y el Caribe
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha pronosticado que el precio del petróleo podría incrementarse hasta un 25% en 2026, lo que impactará negativamente en la economía de Centroamérica y el Caribe, afectando los costos de alimentos, hogares y las cuentas públicas de la región.
Impacto en las economías regionales
Según el informe de la CEPAL, el encarecimiento del petróleo continuará afectando a las economías de Centroamérica y el Caribe, que dependen en gran medida de las importaciones de combustibles, alimentos y fertilizantes. Este fenómeno se atribuye a las tensiones geopolíticas en Irán y sus alrededores, que repercutirán en los precios de la energía, el transporte internacional y la inflación.
El organismo estima que, en un escenario donde los precios del petróleo sean un 25% más altos que en 2025, la balanza comercial de América Latina y el Caribe podría mostrar un leve saldo positivo, gracias a los países exportadores de hidrocarburos. Sin embargo, las naciones importadoras de energía, como:
- Guatemala
- Honduras
- El Salvador
- Nicaragua
- Costa Rica
- Panamá
- Haití
- República Dominicana
enfrentarán un deterioro en su Producto Interno Bruto (PIB), con una caída estimada de 0.9 puntos porcentuales para Centroamérica y 0.5 puntos para los países del Caribe no exportadores de hidrocarburos.
Consecuencias del aumento del petróleo
El aumento en los precios del petróleo se traduce en mayores facturas energéticas, lo que genera presión sobre las divisas y eleva los costos de transporte, electricidad y producción. Mientras que Trinidad y Tobago podría beneficiarse como exportador neto de hidrocarburos, la mayoría de las economías de la región sufrirán un deterioro en sus cuentas externas y una mayor presión fiscal.
La CEPAL también señala que el incremento en los costos de combustibles impactará el transporte de mercancías, la producción agrícola y el precio final de los alimentos. Esto se agrava con el aumento en los precios de los fertilizantes, lo que amenaza la seguridad alimentaria en una región que depende en gran medida de las importaciones agrícolas.
Los hogares de menores ingresos serán los más afectados, ya que destinan una mayor proporción de su presupuesto a alimentos y servicios básicos. Además, las tensiones geopolíticas han incrementado la volatilidad en los mercados financieros, lo que limita la capacidad de los bancos centrales para reducir las tasas de interés sin arriesgar un aumento adicional de precios.
Perspectivas de crecimiento
La CEPAL prevé que América Latina y el Caribe crecerá un 2.2% en 2026, en un contexto de conflictos geopolíticos y tensiones sobre materias primas. Aunque la región no se encuentra en el centro del conflicto, su dependencia energética y la importación de alimentos y fertilizantes hacen que el impacto del aumento del petróleo se sienta rápidamente en las cuentas públicas y en el bolsillo de los ciudadanos.







