JICA advierte que República Dominicana envejecerá cuatro veces más rápido que Europa
Santo Domingo.– La República Dominicana enfrentará una rápida transición demográfica que transformará su estructura social en un periodo significativamente más corto que el experimentado por las naciones europeas, lo que ejercerá una fuerte presión sobre las unidades sanitarias comunitarias. Esta situación fue expuesta por Makoto Tobe, representante de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), quien enfatizó la necesidad de que el Estado dominicano ajuste sus presupuestos sanitarios para evitar un colapso en la atención médica de los adultos mayores.
Propuestas para mejorar la atención médica
Durante una entrevista, Tobe indicó que se estima que para el año 2035, el 14% de la población dominicana será de adultos mayores, un proceso que en países como Francia tomó más de un siglo. Además, destacó que casi la mitad de la demanda de medicamentos para enfermedades como la hipertensión y la diabetes no está siendo satisfecha, lo que obliga a las familias de bajos ingresos a asumir estos costos de manera directa.
Esta falta de cobertura adecuada provoca que muchos pacientes crónicos interrumpan sus tratamientos, lo que puede resultar en complicaciones graves que saturan los hospitales públicos y aumentan los gastos que debe afrontar el gobierno. Tobe también señaló la precariedad del personal médico en áreas rurales, donde la mayoría de los doctores son pasantes, lo que dificulta el seguimiento adecuado de los pacientes mayores.
Incentivos para médicos en zonas rurales
Para mitigar el éxodo de profesionales hacia las ciudades, Tobe sugirió implementar un sistema de remuneración que incentive a los médicos a trabajar en zonas rurales, similar al que se aplica en Japón, donde los salarios en estas áreas son más altos que en las urbanas. Esta estrategia podría mejorar la calidad de la atención médica en comunidades vulnerables y facilitar la detección temprana de enfermedades crónicas.
La implementación de estas reformas en el sistema de atención primaria es urgente, ya que sin una red comunitaria sólida que garantice el acceso a medicamentos y personal capacitado, la República Dominicana enfrentará serias dificultades al convertirse en una sociedad envejecida en la próxima década.







