Estalla un coche bomba frente a una comisaría en Belfast, Irlanda del Norte
Un coche bomba estalló en la madrugada del domingo frente a una comisaría en Dunmurry, en las afueras de Belfast, Irlanda del Norte. Afortunadamente, no se registraron víctimas y aún se desconoce la identidad de los responsables de lo que se considera un atentado fallido.
Detalles del atentado
La explosión, que tuvo lugar en la noche del sábado al domingo, fue descrita por un portavoz de la Junta policial de Irlanda del Norte como un intento de «matar a policías y causar el máximo daño». Inicialmente, se plantearon dudas sobre si el incidente tenía motivaciones políticas, las cuales fueron confirmadas más tarde.
La ministra principal de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, condenó el ataque, afirmando que los autores «no tienen visión, ni apoyo, ni nada que ofrecer a nuestra sociedad», aunque no proporcionó detalles sobre la autoría ni mencionó a ningún grupo específico.
Reacciones y contexto
Por su parte, los unionistas probritánicos han sugerido que el ataque podría estar vinculado a republicanos radicales. Gavin Robinson, líder del partido unionista mayoritario DUP, declaró que si se trata de un nuevo intento de disidentes republicanos para intimidar a las comunidades y atacar a la policía, debe ser enfrentado con todo el peso de la ley.
Este incidente recuerda a un evento similar ocurrido en marzo, cuando un grupo de disidentes republicanos obligó a un chófer a transportar un artefacto explosivo y dejarlo frente a una comisaría en la misma región, aunque en esa ocasión el artefacto no llegó a detonar. Desde la firma de los Acuerdos de Viernes Santo en 1998, el IRA ha abandonado las armas, pero han surgido diversas disidencias que ocasionalmente perpetran atentados sin poner en riesgo los acuerdos de paz.







