El Gobierno supervisa de manera permanente a las empresas chinas en el país
Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader anunció que el Gobierno dominicano mantiene una supervisión constante sobre las empresas chinas que operan en el comercio del país, con el fin de asegurar el cumplimiento de las leyes locales y las normativas aduaneras.
Supervisión de empresas chinas
Durante su intervención en LA Agenda Semanal, Abinader destacó que las autoridades están prestando especial atención a las declaraciones aduaneras de productos importados por empresas chinas, debido a discrepancias en los precios en comparación con los productos de importadores tradicionales. «Estamos supervisando especialmente las empresas chinas en el comercio para que cumplan con las leyes que existen en República Dominicana», afirmó el mandatario.
Relaciones diplomáticas y telecomunicaciones
Además, el presidente subrayó que República Dominicana es el único país de América Latina que mantiene relaciones diplomáticas con la República Popular China sin tener deuda pública con esa nación. En este contexto, reafirmó la importancia de Estados Unidos como el aliado «especial y estratégico» del país, señalando que ambos gobiernos colaboran en temas relacionados con la seguridad nacional.
Abinader también se refirió a la participación de proveedores chinos en el sector de telecomunicaciones, indicando que entre el 70 % y el 75 % de los proveedores de redes utilizados por las compañías telefónicas son de origen chino. Afirmó que la entrada de nuevos competidores podría mejorar la calidad del servicio y reducir los precios, ya que el costo de las telecomunicaciones en el país se encuentra un 22 % por encima del promedio de América Latina.
Política arancelaria con Estados Unidos
En cuanto a la política arancelaria de Estados Unidos hacia República Dominicana, el presidente expresó que el Gobierno ha planteado a las autoridades estadounidenses que el tratamiento recibido no ha sido «justo y recíproco». Abinader abogó por el respeto al tratado de libre comercio y la restauración de un arancel del 0 %, como se había establecido anteriormente, argumentando que el déficit comercial del país con Estados Unidos debe ser considerado en las negociaciones sobre reciprocidad comercial.







