Nasry Asfura asume la presidencia de Honduras con el respaldo de Donald Trump
El dirigente conservador Nasry Asfura asumió este martes la presidencia de Honduras, respaldado por el expresidente estadounidense Donald Trump. Su gobierno se enfocará en abordar los problemas económicos y de seguridad del país, que enfrenta altos niveles de pobreza y violencia.
Ceremonia de toma de posesión
Asfura, quien fue alcalde y empresario, tomó posesión en una ceremonia en el Congreso Nacional de Tegucigalpa, donde se comprometió a cumplir con la Constitución y las leyes del país. Su llegada al poder marca el fin de cuatro años de administración de izquierda y establece una nueva alianza con Trump en un contexto de creciente influencia conservadora en América Latina.
El nuevo presidente, de 67 años y de ascendencia palestina, ganó las elecciones del 30 de noviembre por un estrecho margen, en medio de acusaciones de fraude por parte de la oposición. Tras su victoria, Asfura se reunió con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y visitó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Desafíos y negociaciones
Con solo 49 de los 128 diputados en el Congreso, Asfura deberá negociar para avanzar en su agenda. Estados Unidos representa el 60% de las exportaciones hondureñas, y tras su encuentro con Rubio, ambos países manifestaron su intención de negociar un tratado de libre comercio.
Asfura también está considerando restablecer relaciones con Taiwán, tras el establecimiento de vínculos con China por parte del gobierno saliente. Aunque ha indicado que revisará los compromisos con Pekín, no ha confirmado si romperá lazos con este país.
Compromisos y promesas
El nuevo mandatario enfrenta el desafío de combatir el narcotráfico y la violencia de pandillas, a pesar de que la tasa de homicidios ha disminuido. Asfura ha señalado que no renovará el estado de excepción impuesto por la administración anterior y ha adoptado una postura pragmática en su política, distanciándose de su predecesor, Juan Orlando Hernández.
Durante su campaña, Asfura prometió impulsar la inversión extranjera y mejorar la infraestructura, mientras busca restablecer el Estatus de Protección Temporal (TPS) para migrantes hondureños en EE. UU. Su administración se enfrenta a la necesidad de abordar la pobreza, que afecta al 60% de la población, y a las extorsiones que afectan a los negocios en el país.







