Estados Unidos se alista para una posible intervención terrestre en Irán
Estados Unidos está cada vez más cerca de desplegar tropas en Irán, a pesar de las declaraciones contradictorias de altos funcionarios de la Administración. El secretario de Estado, Marco Rubio, y el presidente Donald Trump han afirmado que no se enviarán tropas, mientras que informes indican planes para aumentar la presencia militar en la región.
Posibilidad de intervención terrestre
La posibilidad de una intervención terrestre de Estados Unidos en Irán se ha intensificado, con el envío de señales contradictorias desde la Casa Blanca. A pesar de las afirmaciones del secretario de Estado, Marco Rubio, de que se pueden lograr los objetivos en Oriente Medio sin tropas terrestres, y de las declaraciones del presidente Trump negando el despliegue de soldados, medios estadounidenses han reportado que se están preparando operaciones terrestres.
El «Washington Post» señala que, aunque la decisión final no ha sido tomada por Trump, se están considerando incursiones de fuerzas especiales y tropas de infantería, en lugar de una invasión a gran escala. Recientemente, el «Wall Street Journal» informó que el Pentágono está evaluando el envío de hasta 10,000 soldados adicionales a Oriente Medio. Además, 3,500 marines fueron desplegados a bordo del USS Tripoli, junto con aeronaves de combate y unidades anfibias.
Reacciones y preparativos
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defendió la preparación del Pentágono, aclarando que esto no implica una decisión ya tomada por el presidente. Desde Irán, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de planear una operación terrestre mientras habla de negociaciones, advirtiendo que Irán está preparado para responder.
Estados Unidos también está considerando la isla de Jarg, clave para la exportación de petróleo, como un posible objetivo. Las autoridades estadounidenses planean realizar incursiones en zonas costeras cercanas al estrecho de Ormuz para localizar y destruir armas que amenacen a buques comerciales y militares. Esta misión podría durar entre semanas y meses, con la participación de la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines.
Crisis energética y conflictos regionales
La crisis energética, exacerbada por el bloqueo de Irán sobre Ormuz, es una preocupación creciente para Washington, que busca que sus aliados asuman un papel más activo en la seguridad del estrecho. Además, el conflicto se ha complicado con el lanzamiento de misiles desde Yemen hacia Israel por parte de los hutíes, lo que podría desestabilizar aún más la región.







