ONU informa que bandas haitianas pierden territorio, pero mantienen poder
Santo Domingo.- Un informe del Panel de Expertos de Naciones Unidas sobre Haití, correspondiente a 2026, revela que, a pesar de haber perdido parte del territorio que controlan en Puerto Príncipe, las bandas haitianas continúan operando con considerable capacidad y mantienen el control de rutas clave hacia la República Dominicana.
Control territorial y adaptación de las bandas
Según el informe, las bandas han reducido su control en la zona metropolitana de Puerto Príncipe del 85 % al 70 %, gracias a las operaciones de la Policía Nacional de Haití, apoyadas por unidades militares y fuerzas multinacionales. Sin embargo, el documento advierte que esta recuperación territorial es frágil y no garantiza un control estatal permanente.
Las organizaciones criminales han demostrado una notable capacidad de adaptación, desplazándose a otras áreas y reorganizando sus estructuras. En algunos casos, como en Bel-Air, han recuperado influencia tras la retirada de las fuerzas de seguridad. Además, las intervenciones en el centro de la capital han llevado a un aumento de los puestos de control ilegales en la periferia suroeste.
Control de rutas y desafíos para las autoridades
A pesar de los avances en ciertos barrios, las bandas siguen controlando importantes carreteras nacionales, lo que les permite obtener ingresos a través de cobros ilegales y extorsiones. El informe destaca la influencia de bandas como 400 Mawozo y Canaan en el departamento del Centro, donde mantienen rutas estratégicas hacia la frontera dominicana.
La situación representa un desafío para las autoridades haitianas y una preocupación para República Dominicana, dada la cercanía de estas estructuras criminales. El informe también menciona divisiones internas en la alianza criminal Viv Ansanm, que han resultado en enfrentamientos y un alto número de víctimas.
Desafíos en la lucha contra las organizaciones criminales
El Panel de Expertos subraya que la lucha contra estas organizaciones no puede limitarse a neutralizar a sus líderes, sino que es necesario desarticular las redes que sostienen sus actividades. A pesar de los esfuerzos realizados, Haití sigue enfrentando serias dificultades para restablecer la autoridad estatal, con limitaciones en recursos y problemas de corrupción que complican la situación de seguridad.







