La inscripción “1,600” hallada en la casa donde fue asesinada la esposa de Julián Oro Duro es objeto de investigación
En la vivienda del merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido como Julián Oro Duro, donde el pasado domingo fue asesinada su esposa, las autoridades encontraron la inscripción “1,600” en un espejo. Este hallazgo es parte de las investigaciones en curso sobre el crimen.
Investigación del hallazgo
La inscripción “1,600”, realizada aparentemente con spray de pintura, ha despertado el interés de los investigadores, quienes buscan determinar su significado y la razón de su presencia en la residencia. Este número ha cobrado notoriedad en las últimas semanas debido a su asociación con una banda implicada en varios actos delictivos, incluyendo un tiroteo en Boca Chica que dejó dos muertos y cinco heridos.
Las autoridades manejan la hipótesis de que la inscripción podría haber sido un mensaje de advertencia de los responsables del asesinato de Zeneida Socorro Castillo, de 60 años. El hallazgo se suma a otros elementos encontrados en la vivienda, que presentaba un estado de desorden, con ropa tirada y manchas de sangre. El cuerpo de Zeneida fue hallado en la sala, y el diagnóstico médico-legal preliminar indica que murió por trauma craneofacial y una herida en el cuello.
Detalles del crimen
Los investigadores están tratando de establecer quiénes ingresaron a la vivienda, cómo lo hicieron y qué ocurrió antes de que Julián Oro Duro regresara a su hogar alrededor de la 1:00 de la madrugada del lunes. El artista, quien resultó herido durante el ataque, permanece hospitalizado con lesiones craneofaciales y hemorragia intracraneal.
El fiscal Wilson Díaz describió la escena como conmovedora, y aunque se presume que dos individuos estuvieron involucrados, aún no se han identificado a los responsables. La puerta principal de la vivienda no mostraba signos de haber sido forzada, y la casa carece de cámaras de vigilancia.
Reacciones y compromisos
Desde Nueva York, el presidente Luis Abinader expresó sus condolencias a la familia de Zeneida y pidió a los responsables que se entreguen a las autoridades. Abinader calificó el hecho como un acto de criminalidad y reafirmó el compromiso del gobierno de tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad.







