Estados Unidos impone sanciones económicas a la República Dominicana
La administración del presidente Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno (PRM) enfrenta sanciones económicas impuestas por el gobierno de Estados Unidos desde 2022, a pesar de haber mostrado lealtad como aliado en la región. Estas medidas incluyen aranceles y restricciones comerciales que afectan a la economía dominicana.
Decisiones y sanciones
Desde el inicio de la administración de Abinader en 2020, la República Dominicana ha tomado decisiones para alinearse con las expectativas de Estados Unidos, como la prohibición de inversiones chinas en sectores estratégicos. Sin embargo, el gobierno estadounidense ha respondido con sanciones económicas, siendo la más reciente la imposición de un arancel del 12.5% debido a la falta de una prohibición efectiva contra la importación de productos elaborados con trabajo forzoso.
Además, un informe reciente del gobierno de Estados Unidos ha señalado a la República Dominicana como un punto de transbordo para mercancías chinas, lo que ha llevado a sanciones previas, incluyendo:
- Un arancel del 10%
- La prohibición de importación de azúcar del Central Romana, levantada en junio de 2025
Relaciones y desigualdades
A pesar de estas sanciones, funcionarios estadounidenses han reconocido a la República Dominicana como un socio confiable. En 2025, se firmó un acuerdo que permite a Estados Unidos utilizar bases aéreas dominicanas para operaciones contra el narcotráfico. Asimismo, el país ha apoyado las iniciativas de Estados Unidos en foros internacionales como la ONU y la OEA.
El economista Jaime Aristy Escuder ha señalado la desigualdad en el trato de Estados Unidos hacia la República Dominicana, argumentando que el comercio bilateral genera un superávit significativo para Estados Unidos, lo que cuestiona la justificación de las sanciones.
Por otro lado, la administración del presidente Joe Biden también ha mostrado actitudes que no se alinean con la colaboración del gobierno dominicano, al no designar un embajador oficial durante más de cinco años y ejercer presiones sobre la aceptación de inmigrantes haitianos. A pesar de esto, la administración Trump ha respaldado a la República Dominicana en su política migratoria.







