Fin de los generales sin funciones en la Policía Nacional y eliminación de especialismos
La nueva Ley Orgánica de la Policía Nacional, que se encuentra en discusión en el Congreso Nacional, busca erradicar prácticas burocráticas de larga data y establecer un marco más eficiente para la institución. El comisionado de la Reforma de la Policía Nacional, Luis Ernesto García Hernández, anunció que la ley limitará a 20 el número de generales activos y eliminará la figura de «sin funciones», además de abolir los «especialismos» que generaban desigualdades salariales.
Objetivos de la nueva ley
La implementación de la nueva Ley Orgánica de la Policía Nacional tiene como objetivo transformar la estructura y funcionamiento de la institución, que ha enfrentado críticas por su burocracia durante 90 años. García Hernández destacó que el plan estratégico prevé la incorporación de 52,000 agentes para 2028, de los cuales ya se han sumado 11,000.
Entre las reformas más significativas se encuentra la reconfiguración del Consejo Superior de la Policía, que pasará a ser un órgano colegiado con mayor control civil. El nuevo esquema otorga al Ministerio de Interior y Policía, junto con el Ministerio de Justicia y la Procuraduría General de la República, un voto preferente frente a solo tres generales activos.
Cambios en la estructura y salarios
La ley también establece que los generales y coroneles que no cumplan con los requisitos de integridad y trayectoria serán retirados automáticamente si no son promovidos en un plazo de cuatro años. Esto busca evitar la permanencia de altos mandos en un estado de inactividad.
Además, se eliminarán los «especialismos», que eran compensaciones económicas que generaban desigualdades salariales entre los agentes. A partir de ahora, todos los salarios se unificarán en una escala fija por rango, lo que permitirá una mayor transparencia y equidad en la remuneración.
Mejoras en el proceso sancionador
La reforma también aborda la problemática de las demandas interpuestas por policías separados, que en un 78% eran ganadas en tribunales debido a investigaciones deficientes. Para mejorar este proceso, se separarán las etapas del proceso sancionador, otorgando a la Inspectoría General la facultad exclusiva de investigar, mientras que la decisión sobre sanciones recaerá en la nueva Subdirección General de Transformación y Derechos Humanos.
El diagnóstico inicial de la fuerza laboral policial reveló que solo el 12% de los miembros realizaba labores de patrullaje, mientras que el 88% se dedicaba a funciones administrativas. Con las reformas, se espera que esta proporción mejore significativamente.
Transformación del Instituto Policial de Educación
La transformación del Instituto Policial de Educación también es un componente clave de la reforma, que ahora ofrecerá una carrera técnica regulada por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. Los nuevos agentes recibirán un entrenamiento de 10 meses, que incluye educación en derechos humanos y manejo de la fuerza.
Modernización de la Policía
Finalmente, la reforma contempla la modernización de la Policía a través de la implementación de tecnología, como cámaras corporales y un sistema de mapeo delictivo, lo que permitirá una gestión más eficiente y transparente de la seguridad pública.







