El B-2 Spirit inicia operaciones en Irán con una de sus misiones más desafiantes
Los bombarderos B-2 Spirit de Estados Unidos han llegado a Oriente Medio y han comenzado a llevar a cabo misiones aéreas en Irán, atacando búnkeres estratégicos. Estas operaciones se realizan tras despegar de la base militar de Misouri y en un contexto de debilitamiento de los sistemas defensivos iraníes debido a ataques previos.
Capacidades del B-2 Spirit
Los B-2 Spirit, valorados en 2.000 millones de dólares, tienen la capacidad de transportar hasta 80 bombas JDAM de 227 kilogramos con alta precisión. Su diseño les permite evadir sistemas de radar avanzados, lo que los convierte en una herramienta eficaz para atacar instalaciones subterráneas fortificadas, como las que albergan misiles balísticos en Irán.
Se estima que Irán cuenta con más de 3.000 misiles balísticos, muchos de los cuales están ocultos en «ciudades de misiles» subterráneas. Estas instalaciones, situadas en diversas provincias, presentan un desafío considerable para las fuerzas estadounidenses, ya que algunas están equipadas con sistemas que permiten el lanzamiento de misiles sin necesidad de salir de los búnkeres.
Operaciones actuales y desafíos
El B-2 es conocido por su capacidad para llevar a cabo ataques devastadores en infraestructuras enemigas, especialmente en búnkeres. La bomba más potente que puede transportar es el MOP (Massive Ordnance Penetrator), diseñada para penetrar hasta 60 metros bajo tierra. Sin embargo, se cree que en las actuales operaciones se están utilizando bombas rompebúnkeres más convencionales, como las GBU-31.
La capacidad de sigilo del B-2, junto con el entrenamiento especializado de sus tripulaciones, les permite llevar a cabo estas misiones complejas con un alto grado de eficacia. En los últimos días, Irán ha lanzado ataques con misiles contra objetivos en Israel y bases aéreas estadounidenses en varios países de la región, lo que ha intensificado la situación en el área.







