Nombramiento de Trump para la FED involucra a Kevin Warsh, figura clave en la crisis de 2008
Kevin Warsh, exgobernador de la Reserva Federal y aliado del expresidente Donald Trump, ha sido nominado para presidir el banco central de Estados Unidos. Su designación, que requiere la aprobación del Senado, se produce en un contexto de incertidumbre económica y política, y podría marcar un cambio en la política monetaria del país.
Trayectoria de Kevin Warsh en la Reserva Federal
Warsh, quien formó parte de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, desempeñó un papel significativo durante la crisis financiera de 2008, colaborando con el entonces presidente Ben Bernanke en la implementación de programas de préstamos de emergencia y flexibilización cuantitativa. Su nominación se produce en un momento crítico, ya que podría asumir el cargo al finalizar el mandato de Jerome Powell en mayo.
Reacciones y preocupaciones sobre la nominación
El expresidente Trump ha elogiado a Warsh, afirmando que su liderazgo lo llevará a ser recordado como uno de los grandes presidentes de la Reserva Federal. Sin embargo, su candidatura también ha suscitado preocupaciones sobre la independencia del banco central, dado que Warsh ha propuesto revisar un acuerdo de 1951 entre el Tesoro y la Fed, lo que podría afectar la separación entre política fiscal y monetaria.
A pesar de haber sido considerado un «halcón inflacionario» en el pasado, Warsh ha mostrado una reciente alineación con Trump en la necesidad de reducir las tasas de interés, lo que ha generado un debate sobre su enfoque hacia el crecimiento económico y el control de la inflación. Su experiencia en la gestión de crisis y su crítica a las decisiones de la Fed bajo Powell son aspectos que sus partidarios consideran como fortalezas, mientras que sus detractores lo vinculan a decisiones que favorecen a Wall Street.







