El frío extremo afecta gravemente a Europa y Estados Unidos
El 29 de enero de 2026, un potente temporal invernal impactó simultáneamente en Europa y Estados Unidos, generando nevadas intensas, vientos fuertes y complicaciones significativas en la vida diaria de ambos continentes.
Impacto en la península ibérica
En la península ibérica, la borrasca Kristin ha dejado un panorama inusual, con extensas áreas cubiertas de nieve, carreteras bloqueadas y la suspensión de servicios en España y Portugal. En España, Madrid y varias localidades del norte y oeste del país amanecieron bajo una capa de nieve, lo que provocó atascos severos, desvíos en el transporte público y la activación del Plan Especial de Inclemencias Invernales. Más de 2.100 kilómetros de carreteras han presentado dificultades, especialmente en la red secundaria.
Extremadura ha sido una de las regiones más afectadas, registrando rachas de viento de hasta 150 kilómetros por hora, lo que ha causado daños en viviendas, caída de árboles y cortes en el suministro eléctrico y telefónico. En Andalucía, se suspendieron clases y actividades al aire libre, y el aumento del caudal del río Guadalquivir llevó a la declaración de alerta roja en Jaén. Además, el temporal ha restringido accesos en la Alhambra de Granada y ha interrumpido el tráfico marítimo en el Estrecho de Gibraltar. En Portugal, las autoridades han emitido alertas por lluvias intensas, viento y nieve en las zonas montañosas del norte y centro del país.
Condiciones severas en Estados Unidos
Simultáneamente, el este de Estados Unidos enfrenta uno de los episodios de frío más severos del invierno. Meteorólogos han advertido sobre la posible formación de un “ciclón bomba” frente a la costa atlántica, lo que podría resultar en nevadas significativas desde las Carolinas hasta el noreste, junto con fuertes vientos y sensaciones térmicas extremas. Incluso Florida podría experimentar temperaturas inusualmente bajas, lo que representa un riesgo para la agricultura.







